Indiana Jones de barrio

Se dejaba caer por el centro del barrio cada fin de semana
paseando su polvorienta pinta de explorador de tres al cuarto
con aquél aire ridículo, distante y tetricamente misterioso,
como si todos conocieramos de sobras
sus alucinantes y valerosas azañas,
sus intrepidas y arriesgadas aventuras.
Leave a Reply
